martes, 22 de abril de 2008





No puedo escuchar una canción entera, me tiene que gustar mucho para hacerlo.
Me carga el olor a cigarro, el humo.
No puedo dejar de apretar fuerte los dientes.
No me puede dejar de gustar el chocolate.
Me carga cuando los hombres dejan las dos tapas arriba del baño.
Cuando envejecen y le empiezan a crecer vellos en ignotas partes como las orejas y les salen en la nariz, ikki.
Ser tan alegona
Ser a veces tan realista cayendo en lo fatalista.
Esos episodios de paranoia y de tedio que me vienen
Me cargan los minos jotes.
Desconfiar de los hombres.
La minas weonas, huecas
El weonaje
La estupidez humana, pero la nociva.
Me cae mal el pisco.
Los malos olores.
Los fanatismos.
Los flaites, aunque algunos me dan risa.
Los engrupios.
Los "alternativos"
La gente cínica
El olor a fritura
Me cargan ciertas carnes
La gente violenta
Las injusticias.
No me gustan los frugelés de limón, ni los de durazno.
No me gusta la leche entera, ni el milo.
Las achicorias y los locos, me dan nervio.
No sé nadar bien.
Siento que si a alguien no le gustan los animalitos no son buenas personas.
Me carga ser tan prejuiciosa a veces
Las minas que andan piluchas prácticamente cuando hay 10 grados bajo cero.
Los escotes feos.
Las películas malas
La gente cerrada.
Los ignorantes.
Los homofóbicos.
Los intolerantes.
No me gusta el apellido Verdugo ni Venegas.
No me gusta el nombre Rubén, ni Marcelo /a, ni Ramón
No me agrada no tener buena vista
y no me agrada ser tan olvidadiza y despistada.
No me gusta cuando me hacen sufrir
ni sentirme vulnerable.



pero hay muchas cosas que me gustan!
Responder desde adentro.-

El Encuentro








Preferí subir por las escaleras porque eso me permite no pensar en lo que vendrá en algunos minutos, me permite no decidir qué haré cuando llegue a mi destino, puedo aprovechar el tiempo distrayéndome en sandeces como contar los escalones, adivinar si terminarán en número par o impar, mientras subo me toco los muslos y me encanta la sensación de tenerlos tan tonificados, eso es gracias a que soy una persona muy activa, me alimento sanamente. Todas las mañanas como mi cereal con frutas y tomo leche sin lactosa, pues tengo que mantenerme siempre firme y saludable por mi profesión. Soy profesora de matemáticas, y bueno, mi vida era bastante normal, hasta que me metí en esto. No me agrada tomar el elevador ya que lo más probable es que me vaya mirando al espejo, viendo lo arrugada que me he puesto últimamente, o contando los pisos que faltan, compartiendo el aire con extraños, intercambiando miraditas cínicas o la típica mujer mayor que te mira de pies a cabeza con cierto aire de grandeza tomándote por prostituta, señora míreme:“soy una mujer bella, que se siente a gusto con su cuerpo, pero no con su alma”.

Nunca me pongo nerviosa con los hombres, pero cambio totalmente cuando estoy frente a alguno que me guste y no sé cómo comportarme frente a un hombre que me gusta, supongo que se me nota, o por lo menos yo lo noto porque me dan ganas de ir al baño a cada rato y por comer helados. Estoy parada, frente a la puerta de la habitación del hotel donde se está quedando este hombre, Harry. Nunca lo he visto en persona, sólo en fotos que me hicieron llegar y de lejos se me hizo bien guapo, le hice señas y no respondió, no creo equivocarme de piso ni de número de habitación anoté claramente en mi libreta Hotel Real, hab. 305, tercer piso, hombre blanco, 32 años, alto, con acento foráneo, recién casado. Me dijeron que lo esperara en la puerta principal cruzando la calle, ahí esperé y esperé, estoy segura que es él. Lo miré hacia donde éste estaba y él me miró, estuvimos así un buen rato, lo identifiqué, le grité nuevamente, hasta que decidí acercármele e iniciar el encuentro.




-¿Porque no me abrías?, te estuve esperando más de una hora afuera como tonta. ¡Ahhh que fastidio!, ¿por qué no avisaste que ibas a estar acá y no al frente? ¿No me vas a hacer pasar?


(Piensa, Piensa, no seas ridículo intenta algo aunque sea algo.)
- Mmmm disculpa, lo olvidé por completo. Pasa por favor, permíteme tu bolso.
(Lo que ella no sabía era que yo no tenía idea de qué se trataba todo esto y qué pesado que tiene el bolso, que diablos llevará acá.)


-Pero que lindo el hotel donde te estás quedando, me encantó, he vivido diez años acá en Sevilla y nunca me he quedado en un hotel, no te molesta que me saque estos tacones, no aguanto el dolor, me están matando, esto de ser mujer, bueno, da igual.


-Algún día te tocará, como a todos, o casi todos.
(No sé qué diablos pretendo conversando con ella.)


-Escucha, Joe me dijo que todo saldría bien, no hay cabida para que las cosas salgan mal, ya sabes como es el procedimiento, ¿cierto?


(Realmente esto es tan bizarro para mí Que le queda bien esa blusa, a mi mujer no le queda el azul como a ella.)
-Bueno sí, pero ya sabes, siempre siento que esto es como si fuera por primera vez.


-Entiendo, Harry, entiendo, pero vamos, es tu trabajo, ser asesino a sueldo es tu trabajo, como cualquier otro, yo enseño matemáticas en una escuelita cerca de acá por las mañanas y el resto de mi tiempo lo dedico a alimentar a mis peces y a esto, que me permite sentirme viva.


(Creo que me desmayaré, siento un frío por todo mi cuerpo, no puedo creer lo que me acaba de decir esta mujer. No puedo creer, no quiero creer en esas horrendas palabras que salieron de aquel par de labios gruesos y de color carmín. Harry…asesino a sueldo…esto me suena a mafia…por qué abrí esa condenada puerta.)


-¿Disculpa, de qué me estás hablando?, quiero decir, mi mente se paralizó un momento y creo no entenderte para ser honesto. No logro pensar en nada en estos momentos, ni en mi esposa que está enferma en el cuarto continuo.


- Creo que me perdí de algo, supongo que es un juego esto de hacerte en desentendido, piensa que yo sólo soy una mediadora. Casi lo olvido, que no te extrañe que tu adorada y joven esposa se sienta tan indispuesta. Las náuseas y el dolor de cabeza son normales. No hay ningún médico en todo el hotel ni en los alrededores pues todos están en un seminario. Mientras ustedes almorzaban le pusieron un sedante a su comida para que cuando yo llegase no sospeche de nada, puesto que se preocupará más de su malestar que de la llegada de otra mujer.


(Esto cada vez me parecía más turbio, no lo puedo creer, esta mujer es una psicópata, no debería haberle abierto la puerta, llamaré a la policía, no, mejor, le diré la verdad que no soy ese tal Harry, que estoy acá por mi viaje de novios solamente donde uno no quiere la intromisión de un extraño.)


-¿Qué tengo que hacer?


-Así me gusta, así me gusta, a propósito mi nombre es Eugenia Gómez.





Y pasaron las cuatro estaciones, me dejé llevar entre tanto misterio, tanta impaciencia y apasionamiento de parte de ella por todo este embrollo. Se presentó como un desastre, su blanca falda estropeada, uno de sus tacones quebrado, ella se me volvió tan cómoda y misteriosa y yo quería vivir mi vida de químico farmacéutico, nunca aspiré a más, no me inquietaba por nada. Queríaunarazónparasercompletamentefeliz y llegó tocándome la puerta. Viajé por todo el mundo, aprendí nuevos idiomas, practiqué deportes extremos, robé bancos, asalté a mano armada, superé mi marca de trote, dejé de fumar, empecé a beber más, mis prioridades cambiaron, me presentaron a gente muy influyente y poderosa, me convertí en un Otro.

Ambos sabíamos que no éramos quienes creíamos que éramos, pero nos dejamos llevar, engañar gratuitamente, no era amor, no se trataba de eso, fue sólo que le quería poner vida a mi propia vida y no pude desechar esta oportunidad, cuando me vi ahí rodeado de criminales con una lista escrita a lápiz grafito sobre el velador con los nombres mis víctimas, matando como bestia a personas que tenían hijos, esposas, esposos, mascotas, que tenían que cortar el pasto un día domingo, o terminar de pagar el dividendo de su casa e ir a jugar bingo, quise parar. Estaba trabajando para un hombre o mujer nunca supe, ya era muy tarde, de un ser humano honrado e integro pasé a ser un sujeto amoral, incrédulo y frío.





- A ver, les voy a aclarar todo.
- A ver les voy a aclarar todo.

-¿Qué estás haciendo?
-¿Qué estas haciendo?

-Esto no es gracioso, para de imitarme.
-Esto no es gracioso, para de imitarme.

-Que infantil, para.
-No es infantil, eres Tú.
Yo soy Tú.


Los diálogos con una misma frente al espejo nunca han sido del todo satisfactorios, en mí conviven dos mujeres que chocan, me di cuenta que mientras más hablo en voz alta conmigo misma, en vez de aclarar mi mente, me complica el doble, eso me pasó con Pedro, pensó mucho y yo también. Él se alejó sin darle explicaciones a su mujer, se alejó de su vida, de su trabajo, de su país. Un viaje de novios pronto se volvió un viaje a su interior, estuvo ausente por bastante tiempo, esas cuatro estaciones se convirtieron rápidamente en cuatro años, cuando decidió volver su esposa había muerto, de la pena dicen que fue, la pobre creyó que su Pedro la había dejado por mí, eso escuché, se corría el rumor de “el extranjero que en su luna de miel dejó a su hermosa mujer por la ramera del barrio que es profesora como mera chapa”, el rumor fue tan fuerte que la comió viva, lo cierto es que durante todo ese tiempo comí mucho helado e iba siempre al baño, tengo una vejiga que no aguanta mucho. No puedo creer que todo esto se originó por no entender mis números, la habitación 305 nunca fue mi blanco, fue siempre la habitación 405, siempre se trató de un piso más arriba, del cuarto piso, no el tercero, y no entiendo como el tres se vistió del cuatro. Cuando supo de su partida, Pedro me dejó, todo fue muy inesperado y violento tomó sus cosas y se marchó y a mí me siguieron gritando puta en la calle.










ECHOES







Overhead the albatross hangs motionless upon the air
And deep beneath the rolling waves in labyrinths of coral caves
The echo of a distant tide
Comes willowing across the sand
And everything is green and submarine
And no one showed us to the land
And no one knows the where's or why's
But something stirs and something tries
And starts to climb towards the light
Strangers passing in the street
By chance two separate glances meet
And I am you and what I see is me
And do I take you by the hand
And lead you through the land
And help me understand the best I can
And no one calls us to move on
And no one forces down our eyes
And no one speaksAnd no one tries
And no one flies around the sun
Cloudless every day you fall
Upon my waking eyes
Inviting and inciting me to rise
And through the window in the wall
Comes streaming in on sunlight wings
A million bright ambassadors of morning
And no one sings me lullabies
And no one makes me close my eyes
So I throw the windows wide
And call to you across the sky.




Dios...






Huelo tu aroma por todas partes
Me aniquila
Me insita
Me mata
Aborrezco el ensueño
Aborrezco la lejanía
Y amo la soledad
Mis pies tiemblan
Mi quijada me llama
Pretendo seguir buscándote
Pero te me escapas en la nada

No te resistas bella flor mía
Que el mar esta herido
Y la gaviota todavía no pesca
Creo en el juego
Y creo en el amor
Somos unos viciosos pervertidos
Soñamos con el otro
Agarro la suave y cristalina sensación de haberte tenido
Y te me escapas
O yo te deje ir
Que insulsa más grande que fui
Lamento al llanto
Lamento el odio y la rabia
Nunca dejé de recordarte
Pues para mi eres inevitable
Te amo más te amo a ti que al mismo aire
Más que a la vida
Más que a la felicidad
Que sucedió mi extraño sol
Que un día me desperté y repudié todo lo que me rodeaba
No tenías porque ser participe ni escuchar mis tormentos
Que son cosa del pasado
Y ahora cantan y bailan como seres desintegrados
Como fantasmas sin cuerpo
Como lo que fueron, recuerdos.


Anoche de nuevo te recordé, lo hago todos los días, ha cada rato, a cada momento, cada respiro me recuerda, cada bocado, cada palabra, no se cuanto mas pueda resistir esto, te adoro con locura.

Y sigo escribiendo como enferma
¿Alguna vez te dije lo hermoso que te ves durmiendo?
O lo bello que eres al despertar, te quiero con todas tus mañas y todas tus manías
Con tus gestos, como te echabas el cabello hacia atrás con tu mano derecha y te lo acomodabas detrás de tu oreja, o cuando tomabas un cuadernos y lo apoyabas con tu antebrazo izquierdo y su mano delicada empuñada, o cuando abrías los orificios de las narices cuando algo no te agradaba, o tus imitaciones afeminadas, eres la persona que más he querido, que más me ha hecho reír, que me permitió dejar de tratarme tan mal y empezar a quererme tal como soy y que he cambiado todo lo que no me gustaba.
Compartamos una sonrisa.





Un Día...





...Caminaba junto a un átomo de animal blanco, correspondía a la raza canina, sus dimensiones eran enanas, su peso y volúmen era algo así como medio kilo de manzanas. Estábamos sentadas, esperando, ella sobre mis piernas, temerosa e intrigada. Me observaba y yo a ella, le hablaba tranquilamente explicándole el motivo de la visita de todos esos animales. No entendía absolutamente nada. Yo en esos momentos no quería ser perro.
Más adelante sucedería algo que ella no esperaba;dos vacunas sobre el lomo y una receta médica. Pero eso fue después.
Señor, lo ví y mi vida se iluminó por unos segundos, lo miré en su entrada, usted me miró. LLevaba pues, una mochila azul en sus manos delgadas, pero grandes, adentro de ella se asomaron dos ojos, dos pequeños luceros de una belleza sublime, de una fragilidad abismante que no decían nada.Su altura me sorprendió, no sé porqué ahora lo recuerdo alto, en ese momento no me lo pareció y menos aún cuando se sentó a mi lado. Creía que nos conocíamos, que eramos dos personas que llevaban a sus amigos al veterinario, le hablé y usted a mí. Me pareció tan intrigante. Me contó de su mujer, de sus hijas, de su gata, de sus perros, de sus recuerdos des infancia, de su madre, hombre vuelva a aparecerse. Me sentí tan cómoda con su presencia y compañía, incluso pensé que podría estarle conqueteando, pero no fue así, que diablo! no quería que llegase mi turno y debiera pasar a la consulta, deseaba seguir hablando con usted, me gustaba tratarle de descubrir su color de ojos, pero se tornó tan complicado por esos oscuros lentes que cubrían. Fue ahí cuando me fue turno, no quería dejar de hablar con usted, estaba tan entretenida y asombrada por esa facilidad y soltura al contarme sus cosas. Yo le hablé del amor a los animales, de mi perra Carmina que tiene 11 años, que ya me hago la idea que algún día me abandonará. Me contó también del gato de un amigo suyo que era tan lindo que había hecho comerciales para la Coca Cola jaja. De las perdices, del parrón, de su caturro, cuando se le ponía sobre su cabeza y volaba por toda la casa. De los niños que pasaban por su morada y veían a sus gatos y a su querida ave. Me extrañó la seguidilla de muertes cercanas que tuvo que pasar, sus perros. Usted me dijo que los animales entienden más de lo que uno cree, lo entienden todo.
Me encantaría tenerlo como abuelo, como tío, aunque sea como vecino. Lo hubiese invitado a tomar el té y comer algo dulce, tal como en todos nosotros nos gusta comer luego del almuerzo. Quería que ese instante se alargara y que se transformara en una prolongación eterna de un momento en que realmente escuché y fui escuchada. Espero que su gata esté mejor, que esa anemia no la debilite más, pero usted sabe que son más fuertes que uno. Que viva siglos! y siglos más! ya nos toparemos de nuevo.